El mapudungun en la provincia de Chubut, Argentina

Las siguientes diapositivas nacieron de una exposición en la Universidad Autónoma de Barcelona sobre la situación de la lengua mapudungun en la provincia de Chubut, Argentina.
Aquí os dejo el material audiovisual y más abajo algunos datos de interés. 🙂

 

El mapudungun: la lengua del pueblo Mapuche

Descripción general:

El mapudungun (‘el hablar de la tierra’) es la lengua de los mapuches (compuesto por mapu, ‘tierra‘, y che, ‘gente‘; es decir, ‘gente de la tierra’, ‘nativos‘) actualmente situada al sur de Chile y suroeste de Argentina. La mayoría de pueblos mapuches se concentran en el país chileno con alrededor de 604.349 habitantes, según el censo nacional 2002, pero en registros de algunas ONGs se calculan entre 800.000 y 1.400.000 personas en la región chilena; en cuanto en Argentina, se estima 113 680 habitantes que se reconocen mapuches según la Encuesta Complementaria de los Pueblos Indígenas (ECPI) 2004-2005 basada en el censo 2001 organizada por el estado argentino del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

El origen del mapudungun es incierto, aunque se supone que, originariamente, ésta era la Iengua materna de los “mapuches” o “araucanos” que habitaban en la región chilena comprendida entre los rios Bio-Bio y Tolten. Desde siempre se ha considerado una lengua aislada, sin embargo, en los últimos treinta años, se la ha vinculado con diferentes grupos lingüísticos, citamos algunos de ellos: Tovar (1961) la relacionaba con lenguas andinas: quechua, aymara, allentiac y millcayac, lule-tonocoté, tehuelche, ona y yánama o yagan); Mary Ritchie Key (1981) la coloca con las lenguas panotacanas (habladas en la selva peruana, boliviana y brasileña); Payne (1984) y Croese (1987) con la familia arawak o Kaufman (1990) que la clasifica dentro de la región geolingüística llamada “el cono”, junto con el yámana o yagan, el qawasqar, el puelche y el huarpe.

 

Descripción histórica:

Tomando una perspectiva argentina, el pueblo mapuche, en sus orígenes se localizaban del otro lado de la codillera (actualmente Chile), más tarde se desplazaron hacia los territorios de la Patagonia Continental, zona tehuelche, según Marisa Censabella (2007), con fines comerciales. El imperio Inca forzaba a los mapuches y limitaba sus relaciones mercantiles con otros poblados, ello hizo que buscaran otras vías dirigiéndose hacia el área andina. Pero con la llegada de los españoles, a partir del siglo XVII, ese traslado se incrementó, sobre todo, por medio de la cordillera neuquina  y, más tarde, expandiéndose por las llanuras centrales y la Patagonia Argentina. De modo que se produzco la “araucanización” de las etnias prexistentes –pehuenches, puelches, ranqueles, pampas, tehuelches septentrionales-. Este proceso duró hasta finales del siglo XIX, el cual implicó la extensión de la lengua y la cultura mapuche en gran parte de la región pampeano-patagónica.

Parece ser que a lo largo de la Patagonia el uso de la lengua mapuche circulaba como una koiné junto con las lenguas correspondientes a la familia Chon. De ahí el sustrato tehuelche en la variedad mapuche, por ejemplo en la reserva Manuel Quilchamal, al sudoeste de la provincia de Qubut, gracias a ese contacto surgió el ranquel, hablado también en el noroeste de la provincia de la Pampa.

Retomando la guía histórica del pueblo mapuche, entre 1850-1870 los mapuches y tehuelches eran los poseedores de la Pampa. Esta situación cambiará cuando en 1833 el general Juan Manuel de Rosas inicia una campaña militar contra los pueblos amerindios conocida con el nombre de Campaña del Desierto, a partir de entonces se desatarán batallas que desplazará la dominación indígena hacia el sur[1].

Desde finales del siglo XIX hasta prácticamente la actualidad continúa una incesante batalla contra el despojo territorial, lingüístico y cultural. Por ejemplo, mencionamos lo ocurrido en 1930, una avalancha de inmigrantes europeos y siriolibaneses se establecen de forma ilegal en tierras indígenas de las provincias patagónicas a través de la fuerza u operaciones financieras ilícitas, tapados por una sociedad regional cómplice.

 

Descripción actual:

Actualmente la designada “área mapuche” es un amplio territorio que comprende las provincias de Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, sudoeste de la Pampa y algunos puntos de Buenos Aires: 24 partidos del Gran Buenos Aires, Viamonte, Trenque Lauquen, Azul, Bragado, Junín, Olavarría, Tapalque, 25 de Mayo y Carmen Patagones. Se estima, tal como se ha mencionado más arriba, unos 113 680 habitantes mapuches en la zona argentina, según ECPI  basada en el INDEC del 2001[2], dichos datos son recogidos en tres regiones muestrales:

 

mapa pueblo mapuche

 

 

Chubut, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego                 78 534
La Pampa y Resto de la Provincia de Buenos Aires                 20 527
Ciudad de Buenos Aires y 24 Partidos del Gran Buenos Aires                9 745
Resto del país                4 874
Total del país                113 680

Población de un pueblo indígena, por pueblo indígena, región muestral y Población que se reconoce
perteneciente y/o descendiente en primera generación de pueblos indígenas. Fuente: INDEC y ECPI Años 2004-2005.

 

En cuanto al uso actual del mapudungun hay diversas posiciones. Para algunos, su uso es casi extinto, mientras que para otros va en aumento. En general, para los investigadores, sólo los ancianos son monolingües en mapuche, en cambio los niños son más monolingües del español. En base a esto, existe una influencia de rasgos mapuche en la estructura de la lengua española denominada patagónico: variedad dialectal “que difiera del español estándar en el sistema consonántico, la marcación del número y el sistema de pronombres adjetivos” Acuña y Menegotto (1996:268) Esta variación es utilizada sobre todo en el ámbito escolar. En cambio, para el investigador Golluscio es diferente. Presenta la otra cara de esta moneda mapudungun, “un proceso de retracción de la lengua” tal situación, entre otros aspectos, le permite clasificar a los hablantes mapuches en cuatro vertientes:

-bilingües coordinados

-bilingües subordinados

-bilingües terminales

-bilingües potenciales

No obstante, el minucioso trabajo de Golluscio nos queda un poco lejos de la actualidad: 1988-1992. Para saber cómo es la situación actual lingüística del mapudungun debemos tomar datos de la situación educativa del pueblo mapuche: a grandes rasgos, la situación educativa de la población en edad escolar del pueblo mapuche comprendida desde los cinco a los catorce años es prácticamente total. El porcentaje de escolarización es superior en contraste con los pueblos restantes e incluso más numerosos con los de la población total de Argentina.

Por lo que respecta a la enseñanza adolescente, la edad comprendida de quince a diecinueve años, la asistencia merma al 63%, dato muy similar con los resultados de otros pueblos y con la población total. Los motivos de abandono escolar son principalmente por causas económicas (“que incluyen la falta de dinero o la necesidad de trabajar”[3]) pero también son de tipo: falta de interés o de discriminación, dificultades de aprendizaje y/o dificultades con el idioma.

A modo de resumen establecemos una tabla [4] que plasma el porcentaje de escolarización divididos en dos grupos añales gracias a los datos extraídos de los estudios remitidos anteriormente de INDEC y ECPI:

 

 

5 a 14 años

 

15 a 19 años

ECPI 2004-2005
Pueblo mapuche              97,1%                63,2%
CENSO 2001
Población total

del país

           95,3%               68,5%

Asistencia escolar por grupo de edad (porcentaje).
Fuente: INDEC. Encuesta Complementaria de Pueblos
Indígenas (ECPI) 2004-2005 y Censo Nacional de Población,
Hogares y Viviendas 2001.

 

La enseñanza en los dos grupos es, en su mayoría, puramente en lengua castellana. Si bien en la constitución Argentina (1994) no establece un idioma oficial, no obstante el idioma utilizado por la administración pública y los organismos educativos es el castellano[5]. En cuanto a la enseñanza en lengua de origen, esta es mínima. En el caso de los pueblos mapuches varía entre el 6% y el 8%, no obstante la proporción comparativa con los otros pueblos tal como el mbyá guaraní se estima que “dos de cada tres (67%) indican que reciben clases en su lengua originaria[6]” le sigue el wichí con un 40%, el toba con un 40% y el pilagá con un 20%.

“la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos. Garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconocer la personería jurídica de sus comunidades, y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos. Asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afecten. Las provincias pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones.”

Realmente no se ha reconocido ninguna lengua indígena, queda a parte la apuesta por una educación bilingüe que en estos últimos años se llevan a cabo en las provincias de Chaco y Corrientes[7]. Por  lo demás, es el Consejo Educativo Autónomo de Pueblos Indígenas (CEAPI) trabaja día a día estimulando a diferentes pueblos nativos con el fin de que la educación en lengua nativa se expanda en una sumersión intercultural bilingüe. Según el CEAPI considera la educación como:

“una herramienta que sostiene nuestra cultura e identidad indisoluble de la territorialidad y del territorio; a la vez que preserva, rescata y fortalece nuestras instituciones, lenguas originarias, cosmovisiones, organización social, política, jurídica, económica y filosófica  de nuestros pueblos.”[8]

 

 

Situación lingüística del mapuche en la provincia de Chubut:

Chubut es una provincia argentina ubicada en la Patagonia, compuesto por 413 237 habitantes según el censo 2001. En mapudungun es denominada ‘Chupat’.  Ocupa una superficie de 224 686 km². Limita al norte con la provincia de Río Negro, al este con el Océano Atlántico, al Oeste con Chile y al sud con Santa Cruz. Su capital es Rawson, no obstante, a la provincia de Chubut se la conoce por una de las ciudades con mayor número de habitantes de la Argentina: Comodoro Rivadavia.

 

mapa argentina                                          mapa chubit

 

 

 

La provincia de Chubut junto con Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego son los territorios más habitados por la población mapuche (78 534 habitantes). En cuanto a la población mapuche que reside en la provincia de Chubut, según el censo INDEC (2005), se calcula unos 24.000 habitantes, representando el 5% del total de la población indígena del País (485.460 habitantes), y el 53% de la población indígena de la provincia corresponde al pueblo Mapuche. Es la población indígena más numerosa del país con un 23% del total pueblo andino (2005).

En cuanto al uso de la lengua, según los datos que ofrece INDEC y ECPI, se puede apreciar en qué medida esta población conservó o conserva la lengua de su propio pueblo. Así, se calcula que el número de Población de 5 años o más que habla y/o entiende lengua/s indígena/s es de 2.573 personas en Chubut; y la población que  habla habitualmente en su casa en lengua indígena son unas 336 personas. Estos datos, a priori, presentan una situación en vía de extinción lingüística por el hecho de haberla recibido pero no usada de manera habitual o por un proceso de aculturación, con pérdida del lenguaje propio, acompañado por la ausencia de una enseñanza escolar adecuada, es decir, se imparte clases en otra lengua que no sea la lengua indígena materna. En esta dirección se puede corroborar que, para el conjunto de los pueblos indígenas de la provincia de Chubut, la mayoría de su población en edad escolar que asistía a la escuela no estuvo acompañada por la enseñanza en la propia lengua: un 91,8% de la población. También puede ser debido a que las madres de ascendencia aborigen no hayan enseñado la lengua a sus hijos o que se dén casos de selección, es decir, padres, normalmente cumplen roles de liderazgo dentro de la comunidad, que enseñan la lengua a sus herederos mientras que a sus hermanos menores no; sin hablar de la presión cultural que ejerce la cultura dominante causando la pérdida paulatina de la lengua. A esa presión cultural, va ligada con factores sociales de tipo discriminación y exclusión hacia los habitantes mapuches. El mapudungun nunca se ha considerado una lengua de prestigio, si bien, esta puede ser otra de sus causas. Sin embargo, desde hace unos años, se ha ido forjando un proceso de revalorización de las culturas indígenas patagónicas. El mapudungun siempre ha estado aislado en las zonas rurales, gracias a las fuertes migraciones del campo a la ciudad de las últimas décadas sumando una reivindicación cultural, en algunos casos es un encuentro de origen mapuche desconocido[9], se está haciendo hueco en espacios urbanos donde comienza a iniciarse programas de recuperación y difusión. Cabe mencionar que según el censo 2005 la mayoría de la población indígena, un 72,2%, reside en centros urbanos, por lo tanto, es en la urbe que encuentra un lugar propicio que facilita el cambio, un cambio que dejará atrás el conflicto cultural que en personas de hoy mayores de cincuenta años que han optaron por no enseñar la lengua a sus hijos para mejorar su asimilación cultural debido a la exclusión que padecieron. Recogemos algunos testimonios que plasman bien este conflicto:

“yo tenía mucha vergüenza de hablar en lengua, tenía. En mi casa hablábamo todo en lengua, pero en la escuela había que hablar todo en castilla, si no el maestro lo castigaba a uno. Por eso de grande me daba vergüenza, y no quise hablar má.”
(Benito A. 68 años, Laguinita Salada.)

 

“Mi hijo no hablan lengua, no la saben. Yo pasé mucha vergüenza porque de chica no sabía hablar castilla, por eso no le enseñé [mapuche]. Hoy en día no sabe ningún chico.”
(Rosenda T., 54 años, Corcovado)

 

“Mi padre no quiso que aprendiéramo el mapuche. Quería que aprendiéremo bien la lengua del blanco,  pa’ poder defenderno ʿe la injusticia, pa’ poder hablar con lo juece, paʿ que no no sigan echando ʿe  nuestra tierra.”
(Marcelo T. 35 años, Blancuntre)

                         Extraído de Ana Ester Virkel (2000)

 

Según los testimonios presentados, la lengua mapuche se ha visto desplazada por motivos de tipo social, motivo del cual los jóvenes de hoy, en su gran mayoría, sean monolingües del español.

La situación de la lengua mapudungun chubutense tiene dos grandes realidades que coinciden con el medio de los hablantes. Nos referimos a la realidad rural y a la realidad urbana. Aprovechando el trabajo de campo de Ana Ester Virkel (2000) recogemos cuatro dominios de uso de la lengua mapuche en las zonas rurales:

  • En el ámbito de lo religioso. En las diversas ceremonias, rogativas individuales o colectivas la lengua es una herramienta funcional en su cosmovisión.
    La principal celebración es el Camaruco o ngillatun, significa ‘rogar’ o ‘pedir’ que se ofrece a Nguenechen ‘el dueño de la tierra’, se realiza una vez al mes para la prosperidad familiar y colectiva. Otra celebración importante es el Año Nuevo (Wiñoy Tripantü) que corresponde en el mes de junio.  La fiesta suele durar dos días de plegarias acompañadas de aclamaciones a la tierra para una renovación de su producción.
  • En actividades culturales, ya sean por identidades gubernamentales como por instituciones étnicas. Utilizan el mapuche en discursos destinados a un público normalmente monolingüe –lengua aborigen o no-.
  • En las relaciones sociales. La lengua mapuche se utiliza entre amigos o vecinos, en las zonas rurales, sobre todo entre las personas mayores, lo manejan en el saludo; luego, habitualmente, lo cambian al español:

“Acá, si hay do o tre paisano igual que yo, nosotros conversamo en lengua como ser lo saludamo en lengua. Porque ante lo antiguo, cuando llegaba otro vecino, se iban a recibir en el palenque, y áhi hacían su saludo, todo en lengua, charlaban un rato… De áhi pasaban a la cocina, y allá se sentaban… y áhi seguían charlando pero todo en lengua.” (Sebastían N. 71 años, Corcovado)

  • En el ámbito familiar. Conforme los datos de Virkel (2000) no comprueban el uso habitual de la lengua, incluso en los casos de hablantes bilingües.

 

A partir de los datos extraídos de Virkel (2000) se puede deducir que el mapudungun se ha ido alejando de la mayoría de los dominios de comunicación, y en los ámbitos que aún se preserva ésta es muy limitada. En general, la actitud del hablante bilingüe, mayor de cincuenta años, posee un rechazo que está unido “a experiencias de discriminación y marginación vivida en la infancia, resultantes del alto grado de estigmatización social del mapuche” Virkel (2000:279), en cambio, en las urbanizaciones, la actitud es muy positiva. Existe un orgullo del uso del mapudungun, ello se vincula con la función de prestigio, y, en esta dirección, surge una reivindicación de la lengua y una cultura oscurecida por una sociedad dominante:

“Mi hijo no quieren aprender lengua, no le  interesa. Pero ahora mi nieto está aprendiendo, está viniendo al taller… (Pausa) Porque es la lengua de nuestro antepasado, y no hay que tener vergüenza de hablar en lengua… Hay que tener orgullo de saber la lengua.” (Manuela T. 58 años, Trelew)

La voluntad de preservar la lengua viene por el riesgo de ser extinta, la cual es considerada como un símbolo de identidad étnica. Esa recuperación y difusión se transmite en talleres no oficiales en las ciudades de Trelew y Esquel. Éstos son los  núcleos urbanos más concentrados de hablantes mapuches. Los asistentes son jóvenes entre 15-30 años de origen mapuche y personas interesadas en dicha lengua. Además, la recuperación lingüística del mapudungun trae consigo manifestaciones de las tradiciones: tejido en telar, cocina tradicional, quillanguería[10], etc.

En el plano lingüístico es necesario una apuesta más intensa en crear instituciones donde los hablantes bilingües puedan instruir y difundir el mapudungun. Si bien, el marco legal garantiza la enseñanza bilingüe a partir de la reforma de la Constitución nacional en 1994 (art. 75), Constitución provincial (art. 34) y Ley Nacional 23.203 (1983) el estado chubutense no desarrolla políticas lingüísticas a favor de los idiomas de los Pueblos Originarios. Con ello, se añade la falta de responsabilidad por parte del gobierno para la inversión bilingüe del mapudungun, tanto en el plano económico como en el desarrollo de nuevos centros de enseñanza y la preparación cualificada de profesionales para la docencia dentro del marco bilingüe.

Son muy escasos, por no decir ninguno, los centros que ofrecen una enseñanza bilingüe. Sin embargo, desde el Ministerio de Educación, paulatinamente, ha ido incorporando una serie de proyectos para la difusión de la cultura de los pueblos mapuches. Cabe mencionar que estos proyectos no son en ningún caso de contenido estrictamente lingüístico, es decir, con el objetivo de una inversión completamente bilingüe, más bien, tienen un carácter multicultural. Ponemos como ejemplo el taller realizado por varios colegios (escuela nª59 de Fofo Cahuel, nª60 de Ranquilhuao, nª69 de Colonia Pastoril Cushamen, nª57 de Ñorquinco Sur y nª38 de Cushamen centro) que consiste en presentar los juegos mapuches atesorados en la memoria colectiva y que todavía son vigentes en luna llena de noviembre. Se llevó a cabo por primera vez en el 2006 organizado por el EIB (Educación intercultural bilingüe) de Chubut. He aquí algunos ejemplos de juegos mapuches [11]:

 

juego mapuche 1

                    Ejemplo I: llamado choike, los niños corren intentando bolear a un choique de madera.

juego mapuche 2

Ejemplo II: llamado awkantunkura. Lo mapuches crearon diversos juegos con piedras para desarrollar en los niños habilidad en las manos y activar el reflejo de los ojos. Consiste en elevar una piedra tiradora mientras se van retirando, de a una, las del Treng Treng (la víbora mitológica que hay que desmembrar) o del nido del choique (ave al que hay que sacarle sus huevos) sin que se caigan hasta terminar con ellas.

juego mapuche 3

Ejemplo III: llamado LALÜN AWKANTU. Consiste en realizar figuras sirviéndose de una hebra de lana atada en sus extremos.

Las mismas escuelas también llevaron a cabo diferentes proyectos en el aula, en su mayoría de carácter cultural, aunque en algún caso se puede encontrar una especial atención a la lengua mapudungun mediante la topografía o los topónimos de los mismo alumnos. En esta tabla recogemos a groso modo algunas actividades que se llevaron a cabo:

-Preparación de comidas típicas del pueblo mapuche, tales como: carneada de potro para charqui, “curru quetrán” (trigo tostado), “merque mudai” (trigo hervido pelado y molido con agua), “mote” (trigo hervido y pelado), “pancutra” (sopa con chi- charrones y harina de trigo), “trapichasi” (sal molida con ají), “pillif” (tortas fritas especiales gran- des), “multrun” (catutos en forma de panchitos), “cun quetran” (sopa de trigo similar a la ave- na arrollada), “con con” (harina con huevo en forma de pelotitas que se echan a la sopa).

-Realización de teñido en hierba, preparación y demostración de hilado en pelo de cabras, armado del telar mapuche liso y laboreado, trabajo en arcilla.

-Los abuelos son citados dos veces por semana, para que cuenten historias de sus vidas y del lugar a todos los alumnos interesados en escuchar y aprender.

-Traducción al castellano cerca de 500 apellidos mapuches, así como toponimias de la Patagonia de los cuales presentamos algunos ejemplos:

Millanahuel: milla: oro – nahuel: tigre: tigre de oro.

Nahuelquir: nahuel: tigre – quir (quirque): lagarto: tigre lagarto.

Huenelaf: huenu: cielo (arriba) – laf (lafquen): lago: lago de arriba.

Meliqueo: meli: cuatro – queo (queupu): pedernal: cuatro peder

-El análisis de distintas canciones y la actuación de diferentes eventos y en diferentes escuelas del área, principalmente para la semana del aborigen.

-Enseñar la lengua de la gente de la tierra (mapuzungun) desde el nivel inicial:

  • La familia: su entorno.
  • El sistema de numeración.
  • Los días de la semana.
  • Los meses del año.
  • El menú mapuche.
  • La medicina mapuche.

-Otras enseñanzas y/o actividades:

  • La historia del Pueblo Mapuche.
  • Su cultura, su creencia.
  • Visita a la tumba del Cacique Ñancuche.
  • Juegos: (payana – casita de piedra) con dados.

 

A modo de resumen, los colegios coinciden en que se adquiere nociones de la lengua aborigen por medio del conocimiento y la vivencia de las costumbres de los antecesores, a la par que se toma consciencia de la cultura aborigen y su lengua ancestral gracias, en algunos casos, a las aportaciones de las familias del centro.  No obstante, consideran que existe una falta de asesoramiento idóneo en cuanto al contenido de la experiencia, como en el caso de una carencia bibliográfica específica y la capacitación a las docentes ya que en muchos casos todo se ha podido llevar a cabo por los valiosos aportes, mayormente, de una persona mayor del centro. También, los docentes demandan un proceso de investigación de relatos, costumbres, mitos; porque en  algunas comunidades no hay precisión al respecto. Es en suma una necesidad de material educativo.

 

 

 


 

 

[1] “Las consecuencias de esta campaña se estiman en 2500 indígenas muertos, desbandad de tribus, muchos de ellos escaparon a territorios chilenos y fueron regresando poco a poco, toma de prisioneros y separación de familias: algunos fueron enviados a trabajar a la zafra tucumana; otros, a Buenos Aires para prestar servicios en el ejército o –sobre todo niños y mujeres- para ser asignados a familias como servicio doméstico. El territorio conquistado fue dividido en las actuales provincias y sus tierras, legadas a colonos. A algunos caciques con los que se pactó la rendición se les asignaron tierras en calidad de reservas indígenas pero la documentación se falsificó y sus territorios se vieron a través de los años cada vez más reducidos.” Marisa Censabella (2008) p. 94.

[2] Estos datos se tomarán como referencia ya que tras el censo, el pueblo mapuche realizó diversas críticas por no plasmar la verdadera participación de los pueblos originarios y subestimar la migración mapuche hacia las ciudades, así como presentar los prejuicios del indígena. La controversia llegó hasta el INAI (Instituto Nacional de Asuntos Indígenas) dirigidos por los representantes de los pueblos originarios dado que mucho no valían la veracidad de los datos. Según Isabel Hernández (2003):

“Las últimas estimaciones, Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) e Instituto Nacional de Antropología (INA)de Bs.As en 1998-2000, se acercan a la cifra de 300.000, considerando los mapuche que habitan todas las provincias de la Patagonia, la provincia de Buenos Aires, la ciudad del mismo nombre y otros conglomerados urbanos del país” p. 18.

[3] Cerrutti, Marcela, col. Georgina Binstock, Sara Melgar y Corina Lusquiño (2011) Los pueblos indígenas en Argentina y el derecho a la educación, Situación socioeducativa de niñas, niños y adolescentes de comunidades mapuche y kolla, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Argentina, p.41.

[4] Extraído de: Cerrutti, Marcela, col. Georgina Binstock, Sara Melgar y Corina Lusquiño (2011) Los pueblos indígenas en Argentina y el derecho a la educación, Situación socioeducativa de niñas, niños y adolescentes de comunidades mapuche y kolla, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Argentina, p.40.

[5] En cuanto a la lengua castellana, se funda en 1931 la Academia Argentina de Letras que trabaja desde 1952 con la Real Academia Española para el examen de las distintas variedades dialectales del castellano. Actualmente se está llevando a cabo un proyecto bajo el nombre de Instituto Luis Borges, similar al Instituto Cervantes que posee España.

[6] Binstock, Georgina y Marcela CerruttiLos (2010), Pueblos indígenas en Argentina y el derecho a la educación. Diagnóstico socioeducativo de los niños, niñas  y adolescentes indígenas de Argentina basado en la Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Argentina, p.25

[7] Gracias a la labor del PROEBI (Programa de Educación Bilingüe e Intercultural) y CIFMA (Centro de Investigación y Formación para la Modalidad Aborígen) en los último años por un programa de educación bilingüe.

[8] Extraído de: Consejo Educativo Autónomo de Pueblos Indígenas (CEAPI), folleto disponible en http://www.unicef.org/argentina/spanish/7.folleto_ceapi.pdf, p.5.

[9] Transcribir reportaje a una chica mapuche:

[10]  “La quillanguería es una técnica milenaria que consiste en la utilización del cuero de animales para la confección de vestimenta, entre otros fines. Extraído de http://www.argenpress.info/2012/06/argentina-el-arte-de-rescatar.html

[11] Extraído de http://www.fundacionpupi.org/backend/wp-content/uploads/2013/04/TOMO-2-Mapuche-K-LOS-JUEGOS.pdf y de http://coleccion.educ.ar/coleccion/CD9/contenidos/experiencias/exp25/index.html

 

 

 

 

Bibliografía:

 

Acuña, Leonor y Menegotto, Andrea (1996) El contacto lingüístico español-mapuche en la Argentina, Signo & Seña, nº6, Facultad de Filosofía y Letras, UAB.

Binstock, Georgina y Marcela CerruttiLos (2010), Pueblos indígenas en Argentina y el derecho a la educación. Diagnóstico socioeducativo de los niños, niñas  y adolescentes indígenas de Argentina basado en la Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Argentina,  disponible en http://www.unicef.org/argentina/spanish/4.Libro_ECPI.pdf

Censabella, Marisa (2007) Las lenguas indígenas de la Argentina, una mirada actual, Eudeba, Buenos Aires.

Cerrutti, Marcela, col. Georgina Binstock, Sara Melgar y Corina Lusquiño (2011) Los pueblos indígenas en Argentina y el derecho a la educación, Situación socioeducativa de niñas, niños y adolescentes de comunidades mapuche y kolla, Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Argentina, disponible en http://www.unicef.org/argentina/spanish/Kollas_mapuches_web.pdf visto en 9/11/2013

Consejo Educativo Autónomo de Pueblos Indígenas (CEAPI), folleto disponible en http://www.unicef.org/argentina/spanish/7.folleto_ceapi.pdf visto en 11/11/2013

Golluscio, Lucia (1988) La comunicación etnolingüística en comunidades mapuches de la Argentina, manuscrito inédito presentado para la obtención del doctorado, Universidad Nacional de La Plata.

Hernández, Isabel (2003), Autonomía o ciudadanía incompleta: el pueblo mapuche en Chile y Argentina, serie “Población y Desarrollo”, nª41, Naciones Unidas, CEPAL, disponible en http://www.eclac.org/publicaciones/xml/8/13108/lcl1935-p1.pdf, visto en 16/1/2014

Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) en Encuesta Complementaria de los Pueblos Indígenas (ECPI) 2004-2005, pueblos indígenas, disponible en http://www.indec.gov.ar/ visto en 31/10/2013.

Información estadística de Instituto Nacional de asuntos indígenas (INAI), disponible en http://www.desarrollosocial.gob.ar/inai/104
http://www.desarrollosocial.gob.ar/Uploads/i1/Institucional/6.InformacionEstadistica.pdf

Lincop, Raguileo (1982), Gramática del idioma Mapuche del profesor Raguileo Lincopi, disponible en http://futatraw.ourproject.org/descargas/canumil.pdf

 

 

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